Dolor lumbar facetario: ¿qué es y por qué puede mejorar al moverte?

Si tienes dolor lumbar o lumbago, quizás alguna vez te han dicho que tienes «desgaste», «artrosis» o un síndrome facetario. Pero ¿qué significa realmente?

Las articulaciones facetarias son pequeñas articulaciones que se encuentran en la parte posterior de las vértebras de toda la columna. Ayudan a controlar y guiar los movimientos de la columna. Como cualquier articulación, pueden presentar cambios relacionados con la edad, sobrecarga o procesos degenerativos.

Y aquí hay algo importante: tener cambios en las facetas en una radiografía o resonancia no significa necesariamente que sean la causa de tu dolor. Por eso, una buena evaluación clínica es fundamental.

¿Cómo se siente el dolor facetario?

El dolor suele localizarse en la zona baja de la espalda y, en algunas personas, puede sentirse también hacia el glúteo, cadera o zona inguinal.

Una característica que algunas personas describen es que el dolor aparece o aumenta después de estar un tiempo en reposo o al cambiar de posición, normal mente duele mas por las mañanas y se alivia durante el dia..

Por ejemplo, puede doler al levantarse después de estar sentado un rato, al darse vuelta en la cama o después de permanecer mucho tiempo en una misma posición.

Pero después ocurre algo curioso: El dolor puede ir disminuyendo al moverte.

Por eso, podríamos decir, de manera coloquial, que es «casi al revés de los cristianos» 😄.

Eso sí: no todas las personas con dolor facetario presentan este comportamiento. Que el dolor mejore con el movimiento no permite, por sí solo, confirmar que el origen sean las facetas.

¿Qué movimientos pueden aumentar el dolor?

En algunas personas, las posiciones que llevan la columna lumbar hacia extensión —por ejemplo, arquear demasiado la espalda— pueden aumentar los síntomas.

Por eso, durante una etapa dolorosa puede ser conveniente reducir temporalmente aquellos movimientos o posiciones de extensión que aumenten el dolor, para luego recuperar progresivamente la movilidad y la capacidad de carga.

Movimientos como sacar platos de un estante superior, o sacar cosas del closet de la parte de arriba por ejemplo.

¿Qué puedo hacer?

El tratamiento no consiste solamente en «hacer ejercicios para la espalda».

Los cambios de hábitos también son muy importantes:

  • Evitar pasar muchas horas en una misma posición.
  • Realizar pausas y cambiar de postura durante el día.
  • Alternar entre estar sentado, de pie y caminar.
  • Evitar temporalmente las posiciones que claramente aumenten tus síntomas.
  • Mantenerte activo dentro de lo tolerable.
  • Recuperar progresivamente la fuerza y movilidad de la columna, pelvis y piernas.

La idea no es tener una postura «perfecta» durante todo el día.

La mejor postura es, muchas veces, la próxima postura: cambiar, moverse y no permanecer demasiado tiempo en la misma posición.

¿Qué ejercicios debería hacer?

Para aliviar la inflamación en la zona, lo primero que haremos será trabajar en ejercicios que estabilicen tu columna. Nos enfocaremos en activar el CORE de forma segura, es decir, sin curvar la espalda, combinándolo con movimientos que te ayuden a ganar movilidad y flexión. Con esto te enseñaremos a que tu columna funcione mucho mejor. Recuerda que el dolor no siempre significa que algo esté roto o «mal» en tu espalda; a veces, simplemente está funcionando de manera alterada y esa falta de coordinación es la que provoca la inflamación y las molestias.

El objetivo de la kinesiología no es solamente disminuir el dolor, sino ayudarte a recuperar movimiento, fuerza, confianza y capacidad para volver a tus actividades diarias o deportivas.

¿Tienes dolor lumbar o lumbago?

Si tienes dolor lumbar recurrente, molestias al moverte o dolor que está limitando tu actividad, una evaluación puede ayudarte a entender qué está pasando y a definir una estrategia de tratamiento adecuada para ti.

Carolina Jensen
Kinesióloga deportiva y especialista en columna
HugWork Kinesiología
Concón · Reñaca · Viña del Mar

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